PARA el fin: Salmo de David. 2 En el Señor tengo puesta mi confianza: ¿Cómo, pues, decís a mi alma: Retírate prontamente al monte, como un ave que huye? 3 Mira que los pecadores han apuntado el arco, y tienen preparadas saetas dentro de sus aljabas, para asaetar a escondidas a los que son de corazón recto. 4 Porque aquello que tú hiciste de bueno, lo han reducido a nada; mas el justo, ¿qué es lo que ha hecho de malo? 5 Pero el Señor está en su santo templo, el Señor tiene su trono en el cielo. Sus ojos están mirando al pobre; sus párpados están examinando a los hijos de los hombres.

6 El Señor vigila al justo y al impío; y así el que ama la maldad, odia su propia alma. 7 Lloverá lazos o desastres sobre los pecadores; el fuego, y azufre, y el viento tempestuoso son el cáliz, o bebida, que les tocará. 8 Porque el Señor es justo y ama la justicia, está siempre su rostro mirando la rectitud.
Padre
Hijo
Espíritu Santo
Ángeles
Satanás
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Ilustración
Atlas