Gen
Ex
Lev
Num
Deut
Jos
Jue
Rut
1 Sam
2 Sam
1 Re
2 Re
1 Cró
2 Cró
Esd
Neh
Tob
Jdt
Est
Job
Sal
Prov
Ecles
Cant
Sab
Sir
Isa
Jer
Lam
Bar
Ezeq
Dan
Os
Joel
Amós
Abd
Jon
Miq
Nah
Hab
Sof
Ag
Zac
Mal
1 Mac
2 Mac
ATIENDE, hijo mío, a lo que te enseña mi sabiduría, e inclina tus oídos a los documentos de mi prudencia; 2 para que observes mis consejos, y no se aparten de tus labios mis instrucciones. No te dejes llevar de las lisonjas de la mujer;


3 porque los labios de la ramera son como un panal que destila miel, y son más suaves que el aceite sus palabras. 4 Pero sus dejos son amargos como ajenjos, y penetrantes como espada de dos filos. 5 Sus pies se encaminan hacia la muerte, y sus pasos van a parar al infierno. 6 Andan descarriados; incierta e incomprensible es su conducta. 7 Ahora, pues, hijo mío, escúchame y no te apartes de los documentos que te doy. 8 Huye lejos de ella; jamás te acerques a las puertas de su casa, 9 a fin de que no entregues tu honra a gente extraña, ni tus floridos años a una cruel. 10 A no ser que quieras que los extraños se enriquezcan con tus bienes, y que vaya a parar en casa de otro el fruto de tus sudores. 11 Por donde tengas al fin que gemir, cuando habrás consumido tus carnes y tu cuerpo, y hayas de decir: 12 ¿Por qué detesté yo la corrección, y no se rindió mi corazón a las reprensiones,
13 ni quise escuchar la voz de los que me amonestaban, ni la instrucción de mis maestros? 14 En toda suerte de males o vicios me vi en medio de la congregación y del pueblo. 15 Bebe, pues, el agua de tu aljibe, y de los manantiales de tu pozo. 16 Que rebosen por fuera tus manantiales, y se esparzan tus aguas, o tus hijos e hijas, por las plazas. 17 Sé tú solo el dueño de ellas, y no entren a la parte contigo los extraños. 18 Bendita sea tu vena de aguas, y vive alegre y contento con la esposa que tomaste en tu juventud. 19 Sea ella tus delicias, como hermosísima cierva, y como gracioso cervatillo; sus cariños sean tu recreo en todo tiempo; busca siempre tu placer en su amor. 20 ¿Por qué te dejas, hijo mío, embaucar de mujer ajena, y reposas en el regazo de la extraña? 21 El Señor está mirando atentamente los caminos del hombre, y nota todos sus pasos.


22 El impío será presa de sus mismas iniquidades, y quedará enredado en los lazos de su pecado. 23 Al fin, él morirá infelizmente, porque desechó la amonestación; y se hallará engañado por el exceso de su locura.

Mt

Mc

Lc

Jn

Hech

Rom

1 Cor

2 Cor

Gál

Efes

Fil

Col

1 Tes

2 Tes

1 Tim

2 Tim

Tit

Filem

Heb

Sant

1 Ped

2 Ped

1 Jn

2 Jn

3 Jn

Judas

Apoc

 

Padre
Hijo
Espíritu Santo
Ángeles
Satanás
Comentario
Referencia
Ilustración
Atlas