Gen
Ex
Lev
Num
Deut
Jos
Jue
Rut
1 Sam
2 Sam
1 Re
2 Re
1 Cró
2 Cró
Esd
Neh
Tob
Jdt
Est
Job
Sal
Prov
Ecles
Cant
Sab
Sir
Isa
Jer
Lam
Bar
Ezeq
Dan
Os
Joel
Amós
Abd
Jon
Miq
Nah
Hab
Sof
Ag
Zac
Mal
1 Mac
2 Mac
Y habló el Señor a Moisés, diciendo: 2 Da orden a los hijos de Israel que vuelvan a su camino, y acampen frente a Fihahirot, que está entre Mágdalo y el mar, delante de Beelsefón; a la vista de este lugar sentaréis el campamento junto al mar.

Loading...


3 Porque el faraón va a decir de los hijos de Israel: Están estrechados del terreno, y cerrados de los montes del desierto. 4 Y yo endureceré su corazón y os perseguirá; con lo que seré glorificado en el faraón y en todo su ejército, y conocerán los egipcios que Yo soy el Señor. Ellos lo hicieron así. 5 Entretanto avisaron al rey de los egipcios que el pueblo iba huyendo; y se trocó el corazón del faraón y de sus servidores en orden al pueblo, y dijeron: ¿En qué pensábamos al soltar a Israel para que dejase de servirnos?

Loading...


6 Hizo, pues, uncir los caballos a su carroza, y tomó consigo a todo su pueblo. 7 Y llevó seiscientos carros de guerra escogidos, y todos cuantos había en Egipto, y los capitanes de todo el ejército. 8 Y el Señor abandonó el corazón del rey de Egipto a la obstinación, el cual fue al alcance de los hijos de Israel; pero éstos habían salido amparados de una mano todopoderosa.

Loading...


9 Siguiendo, pues, las huellas los egipcios, los hallaron acampados junto al mar. Toda la caballería y carros del faraón y el ejército entero estaban ya en Fihahirot, enfrente de Beelsefón.

Loading...


10 Y así que el faraón se hubo acercado, alzando los hijos de Israel sus ojos, vieron en pos de sí a los egipcios; con lo que se amedrentaron sobremanera. 11 Y clamaron al Señor, y dijeron a Moisés: ¿Acaso faltaban sepulturas en Egipto, para que nos hayas traído a que muriésemos en el desierto? ¿Qué designio ha sido el tuyo en sacarnos de Egipto? 12 ¿No te decíamos aún estando en Egipto: Déjanos que sirvamos a los egipcios? Porque mucho mejor nos era servirlos a ellos, que morir en el desierto.
13 Moisés respondió al pueblo: No temáis, estad firmes, y veréis los prodigios que ha de obrar hoy el Señor; pues esos egipcios que ahora estáis viendo, ya nunca más los volveréis a ver. 14 El Señor peleará por vosotros, y vosotros os estaréis quedos. 15 Y dijo el Señor a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. 16 Y tú levanta tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, para que los hijos de Israel caminen por el medio de él a pie enjuto. 17 Yo entretanto endureceré el corazón de los egipcios para que vayan en persecución vuestra; y seré glorificado en el exterminio del faraón y de todo su ejército, y de sus carros y caballería. 18 Entonces conocerán los egipcios que Yo soy el Señor, cuando haya hecho servir para mi gloria al faraón, y a sus carros y a su caballería. 19 En esto, alzándose el ángel de Dios que iba delante del ejército de los israelitas, se colocó detrás de ellos; y con él la columna de nube, la cual, dejaba la delantera, 20 se situó a la espalda, entre el campo de los egipcios y el de Israel; y la nube era tenebrosa por la parte que miraba a aquéllos, al paso que para Israel hacía clara la noche, de tal manera que no pudieron acercarse los unos a los otros durante todo el tiempo de la noche. 21 Extendiendo, pues, Moisés la mano sobre el mar, le abrió el Señor por en medio, y soplando toda la noche un viento recio y abrasador, le dejó en seco, y las aguas quedaron divididas.

Loading...


22 Con lo que los hijos de Israel entraron por medio del mar en seco, teniendo las aguas como por muro a derecha e izquierda.

Loading...


23 Los egipcios, persiguiéndolos el alcance, entraron en medio del mar tras ellos, con toda la caballería del faraón, sus carros y gente de a caballo. 24 Estaba ya para romper el alba; y he aquí que el Señor, echando una mirada desde la columna de fuego y de nube sobre los escuadrones de los egipcios, hizo perecer su ejército,

Loading...


25 y trastornó las ruedas de los carros, los cuales caían precipitados al profundo del mar. Por lo que dijeron los egipcios: Huyamos de Israel, pues el Señor pelea por él contra nosotros. 26 Entonces dijo el Señor a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que se reúnan las aguas sobre los egipcios, sobre sus carros y caballos. 27 Luego que Moisés extendió la mano sobre el mar, se volvió éste a su sitio al rayar el alba; y huyendo los egipcios, las aguas los sobrecogieron, y el Señor los envolvió en medio de las olas.

Loading...



Loading...


28 Así las aguas, vueltas a su curso, sumergieron los carros y la caballería de todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar en seguimiento de Israel; ni uno siquiera se salvó.

Loading...


29 Mas los hijos de Israel marcharon por medio del mar enjuto, teniendo las aguas por muro a derecha e izquierda.

Loading...


30 De esta suerte libró el Señor a Israel en aquel día de mano de los egipcios.

Loading...


31 Y vieron en la orilla del mar los cadáveres de los egipcios, y cómo el Señor había descargado contra ellos su poderosa mano. Con esto temió el pueblo al Señor, y creyó al Señor y a su siervo Moisés.

Mt

Mc

Lc

Jn

Hech

Rom

1 Cor

2 Cor

Gál

Efes

Fil

Col

1 Tes

2 Tes

1 Tim

2 Tim

Tit

Filem

Heb

Sant

1 Ped

2 Ped

1 Jn

2 Jn

3 Jn

Judas

Apoc

 

Padre
Hijo
Espíritu Santo
Ángeles
Satanás
Comentario
Referencia
Ilustración
Atlas