Gen
Ex
Lev
Num
Deut
Jos
Jue
Rut
1 Sam
2 Sam
1 Re
2 Re
1 Cró
2 Cró
Esd
Neh
Tob
Jdt
Est
Job
Sal
Prov
Ecles
Cant
Sab
Sir
Isa
Jer
Lam
Bar
Ezeq
Dan
Os
Joel
Amós
Abd
Jon
Miq
Nah
Hab
Sof
Ag
Zac
Mal
1 Mac
2 Mac
Y cuando el Cordero hubo abierto el séptimo sello, le siguió un gran silencio en el cielo, cosa de media hora.

Loading...


2 Y vi luego a siete ángeles que estaban en pie delante de Dios; y se les dieron siete trompetas. 3 Vino entonces otro ángel, y se puso ante el altar con un incensario de oro; y se les dieron muchos perfumes, compuestos de las oraciones de todos los santos para que los ofreciese sobre el altar de oro, colocado ante el trono de Dios. 4 Y el humo de los perfumes o aromas encendidos de las oraciones de los santos subió por la mano del ángel al acatamiento de Dios. 5 Tomó luego el ángel el incensario, lo llenó del fuego del altar, y arrojando este fuego a la tierra, se sintieron truenos y voces, y relámpagos, y un gran terremoto. 6 Entretanto los siete ángeles, que tenían las siete trompetas, se dispusieron para tocarlas. 7 Tocó, pues, el primer ángel la trompeta; y se formó una tempestad de granizo y fuego, mezclados con sangre, y descargó sobre la tierra, con lo que la tercera parte de la tierra se abrasó, y con ella se quemó la tercera parte de los árboles, y toda la hierba verde. 8 El segundo ángel tocó también la trompeta; y al momento se vio caer en el mar como un gran monte, todo de fuego, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre; 9 y murió la tercera parte de las criaturas que vivían en el mar, y pereció la tercera parte de las naves. 10 Y el tercer ángel tocó la trompeta; y cayó del cielo una gran estrella o cometa, ardiendo como una tea, y vino a caer en la tercera parte de los ríos y en los manantiales de las aguas. 11 Y el nombre de la estrella es Ajenjo; y así la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, o tomó su mal gusto; con lo que muchos hombres murieron a causa de las aguas, porque se hicieron amargas. 12 Después tocó la trompeta el cuarto ángel; y quedó herida de tinieblas la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, de tal manera que se oscurecieron en su tercera parte, y así quedó privado el día de la tercera parte de su luz, y lo mismo la noche. 13 Entonces miré, y oí la voz de un águila que iba volando por medio del cielo, y diciendo a grandes gritos: ¡Ay, ay, ay, de los moradores de la tierra, por causa del sonido de las trompetas que los otros tres ángeles han de tocar!

Mt

Mc

Lc

Jn

Hech

Rom

1 Cor

2 Cor

Gál

Efes

Fil

Col

1 Tes

2 Tes

1 Tim

2 Tim

Tit

Filem

Heb

Sant

1 Ped

2 Ped

1 Jn

2 Jn

3 Jn

Judas

Apoc

 

Padre
Hijo
Espíritu Santo
Ángeles
Satanás
Comentario
Referencia
Ilustración
Atlas