Concordancia

Sagrada Biblia (Torres Amat)

dedos

Ex 25:25 y sobre la cornisa labrarás una corona o guirnalda entretallada, de cuatro dedos de alto, y encima de ésta otra coronita de oro.
Ex 37:12 y sobre la cornisa una guirnalda de oro entretallada, de cuatro dedos, y sobre ésta otra pequeña guirnalda de oro.
II Rey 21:20 La cuarta guerra fue en Get, donde se presentó un hombre de estatura descomunal, que tenía seis dedos en cada mano y en cada pie, esto es, veinticuatro dedos, y era de la raza gigantesca de Arafa.
II Rey 21:20 La cuarta guerra fue en Get, donde se presentó un hombre de estatura descomunal, que tenía seis dedos en cada mano y en cada pie, esto es, veinticuatro dedos, y era de la raza gigantesca de Arafa.
I Par 20:6 Hubo además otra guerra en Get, donde se halló un hombre de grandísima estatura, con seis dedos en pies y manos, esto es, veinticuatro dedos en todo; el cual descendía también de la raza gigantesca de Rafa.
I Par 20:6 Hubo además otra guerra en Get, donde se halló un hombre de grandísima estatura, con seis dedos en pies y manos, esto es, veinticuatro dedos en todo; el cual descendía también de la raza gigantesca de Rafa.
Salm 8:4 Yo contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú creaste, y exclamo:
Salm 143:1 Salmo de David contra Goliath. Bendito sea el Señor Dios mío, que adiestra mis manos para la pelea y mis dedos para manejar las armas.
Prov 6:13 Guiña los ojos, hace señas con el pie, habla con los dedos,
Prov 7:3 Póntela como sortija en tus dedos; escríbela en las telas de tu corazón.
Prov 31:19 Aplica sus manos a los quehaceres domésticos, aunque fatigosos, y sus dedos manejan el huso.
Cant 5:5 Me levanté luego para abrir a mi amado destilando mirra mis manos, y están llenos de mirra selectísima mis dedos.
Sab 15:15 Porque creen dioses todos los ídolos de las naciones; los cuales ni pueden usar de los ojos para ver, ni de las narices para respirar, ni de las orejas para oír, ni de los dedos de las manos para palpar, ni aún sus pies son capaces de caminar.
Isa 2:8 Su tierra está cubierta de caballos, y son innumerables sus carrozas. Y está lleno de ídolos su país, han adorado la obra de sus manos, la obra que habían formado con sus propios dedos.
Isa 40:12 ¿Quién es aquel que ha medido las aguas del océano en el hueco de la palma de su mano, y extendiendo ésta ha pesado los cielos?; ¿quién es el que con sólo tres dedos sostiene la gran mole de la tierra, y pesa los montes y los collados como en una balanza?
Isa 59:3 Porque manchadas están de sangre vuestras manos, y llenos de iniquidad vuestros dedos; y no pronuncian más que la mentira vuestros labios, y sólo habla palabras de iniquidad vuestra lengua.
Jer 52:21 En cuanto a las columnas, cada una de ellas tenía dieciocho codos de alto, y se necesitaba una cuerda de doce codos para medir su circunferencia; y tenía cuatro dedos de grueso, siendo hueca por dentro.
Dan 2:41 Mas en cuanto a lo que has visto que una parte de los pies y de los dedos era de barro de alfarero y la otra de hierro, sepas que el reino, sin embargo, que tendrá origen de vena de hierro será dividido, conforme lo que viste del hierro mezclado con el barro cocido.
Dan 2:42 Y como los dedos de los pies en parte son de hierro y en parte de barro cocido, así el reino en parte será firme y en parte quebradizo.
Dan 5:5 En la hora misma aparecieron unos dedos como de mano de hombre que escribía al frente del candelero, sobre la superficie de la pared de aquel regio salón, y el rey estaba observando los dedos de la mano que escribía.
Dan 5:5 En la hora misma aparecieron unos dedos como de mano de hombre que escribía al frente del candelero, sobre la superficie de la pared de aquel regio salón, y el rey estaba observando los dedos de la mano que escribía.
Dan 5:24 Por lo cual envió él los dedos de aquella mano que ha escrito eso que está señalado.
Dan 10:10 cuando he aquí que una mano me tocó, y me hizo levantar sobre mis rodillas y sobre los dedos o palmas de mis manos.
Mc 7:33 Y apartándole Jesús del bullicio de la gente, le metió los dedos en las orejas, y con la saliva le tocó la lengua.