Concordancia

Sagrada Biblia (Torres Amat)

querubines

Ex 25:18 Harás asimismo dos querubines de oro macizo labrados a martillo, y los pondrás en las dos extremidades del oráculo o propiciatorio.
Ex 25:22 Desde allí te daré yo mis órdenes; desde encima del propiciatorio, y desde en medio de los dos querubines puestos sobre el Arca del Testamento, te diré todas cuantas cosas hubiere de ordenar por tu medio a los hijos de Israel.
Ex 37:7 Labró también de oro a martillo dos querubines, los cuales puso a los dos lados del propiciatorio:
Ex 37:8 Un querubín a la extremidad de un lado, y el otro querubín a la extremidad del otro lado; ambos querubines en las extremidades más altas del propiciatorio,
Núm 7:89 Y cuando entraba Moisés en el Tabernáculo de la alianza para consultar el oráculo, oía la voz del Señor que hablaba con él desde el propiciatorio, que estaba sobre el arca del Testamento entre los dos querubines, desde donde hablaba a Moisés.
I Rey 4:4 Envió, pues, el pueblo a Silo, y trajeron de allí el arca de la alianza del Señor de los ejércitos, que está sentado sobre los querubines; y los dos hijos de Helí, Ofni y Finees, acompañaban el arca de la alianza de Dios.
II Rey 6:2 y se puso en marcha con toda la gente principal de la tribu de Judá que con él estaba, para traerse de Cariatiarim el arca de Dios, en presencia de la cual es invocado el nombre del Señor de los ejércitos, que está sentado encima de ella sobre los querubines.
II Rey 22:11 Subió después sobre los querubines, y voló; voló sobre las alas de los vientos.
III Rey 6:23 Dentro del oráculo puso dos querubines hechos de madera de olivo, de diez codos de alto.
III Rey 6:25 Igualmente el segundo querubín era de diez codos con la misma dimensión, pues los dos querubines eran de una misma hechura.
III Rey 6:27 Estos querubines los colocó en medio del templo interior u oráculo, y tenían extendidas sus alas, y el ala de un querubín tocaba a la pared, y el ala del segundo tocaba a la otra pared; y las otras dos alas se tocaban entre sí en el punto de en medio del templo u oráculo.
III Rey 6:28 Cubrió también de oro los querubines.
III Rey 6:29 E hizo adornar todas las paredes del templo alrededor con varias molduras y relieves, figurando en ellas querubines y palmas, y diversas figuras, que parecían saltar y salirse de la pared.
III Rey 6:32 En estas dos puertas de madera de olivo entalló figuras de querubines, y de palmas, y bajorrelieves de mucho realce, y los cubrió de oro; cubriendo también de oro tanto los querubines como las palmas y todas las demás molduras.
III Rey 6:32 En estas dos puertas de madera de olivo entalló figuras de querubines, y de palmas, y bajorrelieves de mucho realce, y los cubrió de oro; cubriendo también de oro tanto los querubines como las palmas y todas las demás molduras.
III Rey 6:35 En ellas esculpió querubines y palmas y varias molduras de mucho relieve, cubriendo o adornando cada cosa con láminas de oro, trabajado todo a escuadra y regla.
III Rey 7:29 y entre guirnaldas y festones se veían leones y bueyes, y querubines, y asimismo sobre las junturas; debajo de los leones y bueyes colgaban unas como guirnaldas de bronce.
III Rey 7:36 y en los costados, que también eran de bronce, y en las esquinas esculpió querubines, y leones, y palmas, con tal arte, que no parecían esculpidos, sino sobrepuestos alrededor, y tan al vivo como un hombre que está en pie.
III Rey 8:6 Por fin, los sacerdotes colocaron el arca del Señor en el lugar destinado del oráculo del Templo, en el lugar santísimo, debajo de las alas de los querubines.
III Rey 8:7 Pues estos querubines tenían extendidas sus alas sobre el sitio del arca , y cubrían por arriba el arca y sus varas;
IV Rey 19:15 y oró en su acatamiento, diciendo: Señor Dios de Israel, que estás sentado sobre los querubines, tú eres el solo Dios de todos los reyes de la tierra; tú creaste el cielo y la tierra.
I Par 13:6 Y subió David acompañado de todo Israel al collado de Cariatiarim, situado en la tribu de Judá, para trasladar de allí el arca del Señor Dios que está sentado sobre los querubines en donde se invoca su santo Nombre.
I Par 28:18 Para el altar en que se ofrece el incienso dio del oro más fino; y para hacer del mismo los cuatro querubines que formasen la figura de una carroza, los cuales, extendiendo sus alas, cubriesen con ellas el arca del Testamento del Señor.
II Par 3:7 El oro, con cuyas láminas cubrió el templo y sus vigas, y los pilares, y paredes, y las puertas, era sumamente fino. En las paredes hizo entallar querubines.
II Par 3:10 Hizo asimismo en la casa del lugar santísimo dos estatuas de querubines, las que cubrió de oro.
II Par 3:11 Las alas de los querubines se extendían veinte codos; de manera que un ala tenía cinco codos y tocaba la pared del templo, y la otra también de cinco codos, tocaba el ala del otro querubín.
II Par 3:13 De manera que las alas de ambos querubines estaban extendidas cogiendo el espacio de veinte codos. Estaban ellos de pie derecho, y sus rostros mirando con dirección hacia la parte exterior del templo.
II Par 3:14 Hizo también un velo de jacinto, de púrpura, de escarlata y de lino finísimo, e hizo bordar en él querubines.
II Par 5:7 En fin, los sacerdotes metieron el arca del Testamento del Señor en su lugar, esto es, en el oráculo del templo, en el lugar santísimo bajo las alas de los querubines.
II Par 5:8 De tal suerte, que los querubines tenían extendidas sus alas sobre el lugar en que descansaba el arca , y cubrían la misma arca y sus varas;
Salm 17:11 Montó sobre querubines; y tomó el vuelo; voló llevado en alas de los vientos.
Salm 79:2 Escucha, ¡oh tú, pastor de Israel!, tú que apacientas el pueblo de José, como a ovejas. Tú que estás sentado sobre los querubines, manifiéstate,
Salm 98:1 Salmo del mismo David. Reina ya el Señor, que se estremezcan los pueblos; reina ya aquel que está sentado sobre los querubines, agítese la tierra.
Ecli 49:10 Ezequiel es el que vio aquel espectáculo de gloria que el Señor le mostró en la carroza de los querubines.
Isa 37:16 Señor de los ejércitos, Dios de Israel, que tienes tu asiento sobre los querubines; sólo tú eres el Dios de todos los reinos del mundo, tú el que hizo el cielo y la tierra.
Ezeq 9:3 Entonces la gloria del Señor de Israel se trasladó desde los querubines, sobre los cuales residía, al umbral de la casa, o templo; y llamó al varón que llevaba la vestidura de lino, y tenía en su cintura recado de escribir.
Ezeq 10:1 Y miré, y vi que en el firmamento o extensión que había sobre la cabeza de los querubines apareció sobre ellos como una piedra de zafiro, que figuraba a manera de un trono o solio.
Ezeq 10:2 Y el Señor habló al varón aquel que llevaba la vestidura de lino, y le dijo: Métete por entre las ruedas que están bajo los querubines, y coge con tu mano brasas de fuego de las que están entre los querubines, y arrójalas sobre la ciudad. Y entró aquél a vista mía.
Ezeq 10:2 Y el Señor habló al varón aquel que llevaba la vestidura de lino, y le dijo: Métete por entre las ruedas que están bajo los querubines, y coge con tu mano brasas de fuego de las que están entre los querubines, y arrójalas sobre la ciudad. Y entró aquél a vista mía.
Ezeq 10:3 Y cuando entró, estaban los querubines al lado derecho del templo, y la nube llenó el atrio interior.
Ezeq 10:4 Y se trasladó la gloria del Señor desde encima de los querubines al umbral del templo y se llenó el templo de una nube tenebrosa; el atrio quedó lleno del resplandor de la gloria del Señor.
Ezeq 10:5 Y el ruido de las alas de los querubines se oía hasta el atrio exterior, a manera de la voz del Dios todopoderoso cuando habla o truena.
Ezeq 10:6 Y luego que él hubo mandado y dicho al varón que iba con vestidura de lino: Coge fuego de en medio de las ruedas que están entre los querubines, fue aquél, y se puso junto a una rueda.
Ezeq 10:7 Entonces uno de los querubines alargó la mano al fuego que estaba en medio de los querubines, y lo tomó, y lo puso en la mano de aquel varón de la vestidura de lino; quien habiéndolo recibido, se marchó.
Ezeq 10:7 Entonces uno de los querubines alargó la mano al fuego que estaba en medio de los querubines, y lo tomó, y lo puso en la mano de aquel varón de la vestidura de lino; quien habiéndolo recibido, se marchó.
Ezeq 10:8 Y se vio en los querubines algo como un brazo de hombre debajo de sus alas.
Ezeq 10:9 Y miré, y vi cuatro ruedas junto a los querubines, una rueda junto a cada querubín; y las ruedas parecían como de piedra de crisólito,
Ezeq 10:12 Y todo el cuerpo, y el cuello, y las manos y las alas de los querubines, y los cercos de las cuatro ruedas estaban en todo su contorno llenos de ojos.
Ezeq 10:14 Cada uno, pues, de los querubines tenía cuatro caras: la primera cara era de querubín; la segunda cara era cara de hombre; la tercera cara, cara de león, y la cuarta cara, cara de águila.
Ezeq 10:15 Y se levantaron en lo alto los querubines: ellos son los mismos cuatro animales que yo había visto junto al río Cobar.