Concordancia

Sagrada Biblia (Torres Amat)

escudo

Deut 33:29 Bienaventurado eres, ¡oh Israel! ¿Quién hay semejante a ti, ¡oh pueblo afortunado!, que hallas tu salud en el Señor? El es el escudo que te cubre y defiende, y la espada que te llena de gloria. Tus enemigos rehusarán reconocerte; pero tú los sojuzgarás y pondrás el pie sobre su cuello.
Juec 5:7 Nuevo y maravilloso modo de guerrear escogió el Señor, y él mismo, por medio de una mujer, destruyó las fuerzas de los enemigos: no se veía lanza ni escudo entre cuarenta mil soldados de Israel.
I Rey 17:6 Botas de bronce cubrían sus piernas, y defendía sus hombros un escudo de dicho metal.
I Rey 17:45 Mas David respondió al filisteo: Tú vienes contra mí con espada, lanza y escudo; pero yo salgo contra ti en el nombre del Señor de los ejércitos, del Dios de las legiones de Israel, a las cuales tú has insultado este día.
II Rey 1:21 Montes de Gelboé, ni el rocío ni la lluvia caigan ya jamás sobre vosotros; ni campos haya de donde sacar la ofrenda de las primicias; puesto que allí es donde fue arrojado por el suelo el escudo de los fuertes, el escudo de Saúl, como si no hubiese sido ungido rey con el óleo santo.
II Rey 1:21 Montes de Gelboé, ni el rocío ni la lluvia caigan ya jamás sobre vosotros; ni campos haya de donde sacar la ofrenda de las primicias; puesto que allí es donde fue arrojado por el suelo el escudo de los fuertes, el escudo de Saúl, como si no hubiese sido ungido rey con el óleo santo.
II Rey 22:3 Dios es mi defensa, en él esperaré; es mi escudo y el apoyo de mi salvación; él es el que me ensalza sobre mis enemigos, y él es mi amparo. Sí, Salvador mío, tú me librarás de toda violencia o iniquidad.
II Rey 22:31 La senda de Dios es inmaculada; y como acrisolada al fuego la palabra del Señor; escudo es de todos los que en él esperan.
II Rey 22:36 Tú me has cubierto, Señor, con el escudo de tu protección, y tu benignidad me ha engrandecido.
I Par 12:8 Además de éstos se pasaron a David, mientras estaba escondido en el desierto, hombres muy valientes y bravos campeones de la tribu de Gad, armados de escudo y lanza; sus caras como caras de leones, y ligeros como cabras monteses.
I Par 12:24 De los hijos de Judá, armados de escudo y lanza, y prontos para la batalla, seis mil ochocientos.
I Par 12:34 Y de Neftalí mil de los principales, con treinta y siete mil hombres armados de escudo y lanza.
II Par 17:17 Inmediato a éste venía el valiente campeón Elíada, que tenía a sus órdenes doscientos mil armados de arco y escudo.
II Par 25:5 Congregó después Amasías a Judá, y según la distribución de familias, puso tribunos y centuriones en todo Judá y Benjamín; e hizo el censo de su población desde veinte años arriba y halló trescientos mil mozos hábiles para la guerra, y el manejo de lanza y escudo.
Jud 5:16 Doquiera que pusieron el pie, sin arco ni saeta, sin escudo, ni espada, peleó por ellos su Dios, y fue siempre vencedor.
Job 39:23 oye sobre sí el ruido de la aljaba, el vibrar de la lanza, y el manejo del escudo,
Salm 5:13 porque tú colmarás de bendiciones al justo. Señor, con tu benevolencia, como con un escudo, nos has cubierto por todos lados.
Salm 34:2 Armate y alza el escudo, y sal a defenderme.
Salm 90:5 Su verdad te cercará como escudo; no temerás terrores nocturnos,
Prov 2:7 El guarda la vida de los buenos, y es el escudo de los que caminan en la inocencia;
Prov 30:5 Toda palabra de Dios está como acrisolada al fuego; es un escudo para los que en él confían.
Ecle 7:12 Porque como la sabiduría es un escudo, así lo es el dinero; pero la instrucción y la sabiduría de Dios tienen la ventaja de que dan vida a quien las posee.
Sab 5:20 Alzará por escudo impenetrable la rectitud.
Sab 18:21 Porque acudió a toda prisa un varón irreprensible a interceder por el pueblo; levantó Aarón el escudo de su sagrado ministerio, la oración, y presentando con el incienso la súplica, contrastó a la ira, y puso fin al azote, mostrando ser siervo tuyo.
Ecli 29:16 Peleará contra tu enemigo harto mejor que el escudo,
Ecli 37:5 Un amigo se conduele con el amigo por amor de su propio vientre, y embrazará el escudo para defenderlo contra el enemigo.
Isa 21:5 Pon la mesa; está de observación desde un atalaya; vosotros, ¡oh príncipes, que estáis comiendo y bebiendo!, levantaos, tomad el escudo.
Isa 22:6 Y el elamita ha tomado consigo la aljaba y el carro de guerra para el caballero, y ha descolgado de la pared el escudo.
Isa 37:33 Por tanto, esto dice el Señor acerca del rey de los asirios: No pondrá él el pie en esta ciudad, ni arrojará acá una saeta, ni la asaltará el soldado cubierto con su escudo, ni levantará trincheras alrededor de ella.
Jer 6:23 Echará mano de las saetas, y del escudo; es cruel y no se apiadará de nadie; el ruido de sus tropas es como el ruido del mar, y montarán sobre caballos, dispuestos a combatir como valientes contra ti, ¡oh hija de Sión!
Jer 46:9 Montad a caballo, y corred locamente en los carros, y avancen los valientes de Etiopía, y los de Libia con el escudo en la mano, y los lidios echando mano de las saetas y arrojándolas.
Jer 50:42 Asirán del arco y del escudo; son crueles y sin misericordia; sus voces serán como un mar que brama, y montarán sobre sus caballos, como un guerrero apercibido para combatir contra ti, ¡oh hija de Babilonia!
Lam 3:65 Pondrás sobre su corazón, en vez de escudo, las aflicciones que les enviarás.
Ezeq 26:8 A tus hijas que están en la campiña las pasará a cuchillo, y te circunvalará con fortines, y levantará trincheras alrededor tuyo, y embrazará el escudo contra ti.
I Mac 14:24 Después de esto Simón envió a Roma a Numenio con un gran escudo de oro, que pesaba mil minas con el fin de renovar con ellos la alianza. Y luego que lo supo el pueblo romano,
I Mac 15:18 y nos han traído al mismo tiempo un escudo de oro de mil minas.
I Mac 15:20 Y nos ha parecido que debíamos aceptar el escudo que nos han traído.
II Mac 15:11 Y armó a cada uno de ellos, no tanto con darle escudo y lanza, como con admirables discursos y exhortaciones, y con la narración de una visión muy fidedigna que había tenido en sueños, la cual llenó a todos de alegría.
Ef 6:16 embarazando en todos los encuentros el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos encendidos del maligno espíritu.