Concordancia

Sagrada Biblia (Torres Amat)

barca

Sab 14:6 De esta suerte también al principio , cuando perecieron en el diluvio los soberbios gigantes, una barca fue el refugio de la esperanza de toda la tierra: barca que siendo gobernada por tu mano, conservó la semilla de que había de renacer el mundo.
Sab 14:6 De esta suerte también al principio , cuando perecieron en el diluvio los soberbios gigantes, una barca fue el refugio de la esperanza de toda la tierra: barca que siendo gobernada por tu mano, conservó la semilla de que había de renacer el mundo.
Mt 4:21 Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, remendando sus redes en la barca con Zebedeo su padre, y los llamó;
Mt 8:23 Entró, pues, en una barca, acompañado de sus discípulos;
Mt 8:24 y he aquí que se levantó una tempestad tan recia en el mar, que las ondas cubrían la barca; mas Jesús estaba durmiendo;
Mt 9:1 Y subiendo en la barca, repasó el lago y vino a la ciudad de su residencia o a Cafarnaúm.
Mt 13:2 Y se juntó a su alrededor un concurso tan grande de gente, que le fue preciso entrar en una barca, y tomar asiento en ella; y todo el pueblo estaba en la ribera;
Mt 14:24 Entretanto la barca estaba en medio del mar, batida reciamente de las olas, por tener el viento contrario.
Mt 14:29 Y él le dijo: Ven. Y Pedro bajando de la barca, iba caminando sobre el agua, para llegar a Jesús .
Mt 14:32 Y luego que subieron a la barca, calmó el viento.
Mt 15:39 Con eso, despidiéndose de ellos, entró en la barca y pasó al territorio de Magedán.
Mc 1:19 Habiendo pasado un poco más adelante, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, ambos asimismo en la barca, componiendo las redes.
Mc 1:20 Los llamó luego; y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con él.
Mc 4:1 Otra vez se puso a enseñar cerca del mar; y acudió tanta gente, que le fue preciso subir en una barca, y sentarse en ella dentro del mar, estando toda la gente en tierra a la orilla.
Mc 4:36 Y despidiendo al pueblo, estando Jesús como estaba en la barca, se hicieron con él a la vela; y le iban acompañando otros barcos.
Mc 4:37 Se levantó entonces una gran tempestad de viento, que arrojaba las olas en la barca; de manera que ya ésta se llenaba de agua.
Mc 6:45 Inmediatamente obligó a sus discípulos a subir en la barca para que pasasen antes que él al otro lado del lago, hacia Betsaida, mientras él despedía al pueblo.
Mc 6:47 Venida la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra,
Mc 6:51 Y se metió con ellos en la barca, y se echó al instante el viento, con lo cual quedaron mucho más asombrados.
Mc 8:14 Habiéndose olvidado los discípulos de hacer provisión de pan, no tenían más que un solo pan consigo en la barca.
Lc 5:3 Subiendo, pues, en una de ellas, la cual era de Simón, le pidió que la desviase un poco de tierra. Y sentándose dentro, predicaba desde la barca al numeroso concurso.
Lc 5:7 Por lo que hicieron señas a los compañeros de la otra barca, que viniesen y les ayudasen. Vinieron luego, y llenaron tanto de peces las dos barcas, que faltó poco para que se hundiesen.
Lc 8:23 y mientras ellos iban navegando, se durmió Jesús , al tiempo que un viento recio alborotó las olas, de manera que llenándose de agua la barca, corrían riesgo.
Lc 8:37 Entonces todos los gerasenos a una le suplicaron que se retirase de su país; por hallarse sobrecogidos de gran espanto. Subiendo, pues, Jesús en la barca, se volvió.
Jn 6:21 Quisieron, pues, recibirle consigo a bordo; y la barca tocó luego en el sitio adonde se dirigían.
Jn 6:22 Al día siguiente, aquel gentío que se había quedado en la otra parte del mar, advirtió entonces que allí no había más de una barca, y que Jesús no se había metido en ella con sus discípulos, sino que éstos habían marchado solos.
Jn 21:3 Les dijo Simón Pedro: Voy a pescar. Le respondieron ellos: Vamos también nosotros contigo. Fueron, pues, y entraron en la barca, y aquella noche no cogieron nada.
Jn 21:8 Los demás discípulos vinieron en la barca, tirando la red llena de peces (pues no estaba lejos de tierra, sino como unos doscientos co-dos).