Concordancia

Sagrada Biblia (Torres Amat)

Guardad

Ex 31:14 Guardad mi sábado; porque es sacrosanto para vosotros; el que le violare será castigado de muerte; el que trabajare en ese día, perecerá de en medio de su pueblo.
Lev 18:5 Guardad mis leyes y mandamientos; porque el hombre que los practique, hallará vida en ello. Yo el Señor.
Lev 18:26 Guardad mis leyes y determinaciones, y no cometáis ninguna de tales abominaciones, tanto los que sois naturales, como los forasteros que habitan entre vosotros;
Lev 19:3 Cada cual reverencie a su padre y a su madre. Guardad mis sábados o días festivos. Yo el Señor Dios vuestro.
Lev 19:30 Guardad mis sábados y reverenciad con temor mi santuario. Yo el Señor.
Lev 19:37 Guardad todos mis preceptos y todas mis órdenes, y ponedlas por obra. Yo el Señor.
Lev 20:8 Guardad mis preceptos, y ponedlos en práctica. Yo el Señor que os santifico.
Lev 20:22 Guardad mis leyes y decretos, y ejecutadlos; para que la tierra en que vais a entrar y habitar, no os arroje también a vosotros con horror fuera de su seno.
Lev 22:31 Guardad mis mandamientos y cumplidlos. Yo el Señor.
Lev 26:2 Guardad mis sábados, y tened profundo respeto a mi santuario. Yo el Señor.
Deut 4:15 Guardad, pues, con todo cuidado vuestras almas. No visteis ninguna imagen el día que os habló el Señor desde en medio del fuego en Horeb;
Deut 5:32 Guardad, pues, y cumplid las cosas que os tiene ordenadas el Señor Dios: no torceréis a la diestra, ni a la siniestra,
I Par 28:8 Ahora, pues, en presencia de toda la congregación de Israel, delante de nuestro Dios que escucha, os digo: Guardad y estudiad todos los mandamientos del Señor Dios nuestro, a fin de que poseáis esta buena tierra, y la dejéis a vuestros hijos en herencia perpetua.
Mal 2:15 Pues, ¿no la hizo a ella aquel Señor que es uno? ¿Y no es ella una partícula de su espíritu? Y aquel uno ¿qué es lo que quiere, sino una prole o linaje de Dios? Guardad, pues, custodiad vuestro espíritu, y no despreciéis la mujer que tomasteis en vuestra juventud.
Mal 2:16 Cuando tú la llegues a mirar con odio, déjala, dice el Señor Dios de Israel, mas la iniquidad te cubrirá todo, como te cubre el vestido, dice el Señor de los ejércitos. Guardad, ¡oh maridos!, vuestro espíritu, y no queráis desechar vuestra mujer.