Y habló el Señor a Moisés en el monte Sinaí , diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Entrado que hayáis en la tierra que yo os daré, dejadla descansar un año de siete en siete a honra del Señor.

3 Seis años sembrarás tu campo, y seis años podarás tu viña, y cogerás sus frutos.

4 Pero el año séptimo será para la tierra sábado en honor del descanso del Señor; no sembrarás el campo ni podarás la viña.

5 No has de segar aquello que de suyo produjere la tierra, ni has de recoger de los sarmientos las uvas de que ofrecías tus primicias, como quien vendimia, porque es año de huelga para la tierra; 6 sino que las comeréis tú y tu esclavo, tu esclava y tu jornalero, y los extranjeros que moran contigo. 7 Y todo lo que produzca la tierra, servirá también para pasto de tus bestias y ganados.

8 Asimismo contarás siete semanas de años; es decir, siete veces siete años, que juntos hacen cuarenta y nueve años; 9 y al mes séptimo, el día diez del mes, que es el tiempo de la fiesta de la Expiación, harás sonar la bocina por toda vuestra tierra, 10 y santificarás el año quincuagésimo, y anunciarás remisión o rescate general para todos los moradores de tu tierra; pues éste es el año del jubileo. Cada uno recobrará su posesión y cada cual se restituirá a su antigua familia, 11 por ser el año quincuagésimo, año del jubileo. No sembraréis ni segaréis lo que de suyo naciere en el campo, ni recogeréis las primicias de la vendimia, 12 a fin de santificar el jubileo; sino que comeréis lo que primero se os ponga delante.

13 El año del jubileo todos han de recobrar sus posesiones. 14 Cuando vendieres algo a tu conciudadano o lo comprares de él, no apremies a tu hermano, sino que ajustarás la compra según los años que faltan para el jubileo. 15 y conforme a esta cuenta te lo venderá. 16 Cuantos más años faltaren de un jubileo a otro, tanto más crecerá el precio; y cuanto menos tiempo queda, tanto menos valdrá la compra; porque el que vende, vende el tiempo del usufructo. 17 No queráis apremiar a los que son de vuestra misma tribu, mas tema cada uno a su Dios; porque soy yo el Señor Dios vuestro.

18 Ejecutad mis preceptos, guardad y cumplid mis decretos, para que podáis habitar sin temor alguno en el país. 19 Y la tierra os dé sus frutos, de que comáis hasta saciaros, sin recelar violencia de nadie. 20 Y si dijereis: ¿Qué comeremos el año séptimo, si no hemos de sembrar, ni recoger nuestros frutos? 21 Yo derramaré en el año sexto mi bendición sobre vosotros y la tierra producirá tantos frutos como en tres años. 22 Y sembraréis el año octavo y comeréis los frutos añejos hasta el año noveno; hasta que nazcan los nuevos frutos, comeréis los añejos.

23 La tierra asimismo no se venderá para siempre, por cuanto es mía, y vosotros sois advenedizos y colonos míos. 24 Y así todo terreno de vuestra posesión se venderá con la condición de redimible. 25 Si empobreciendo tu hermano vendiere su haciendilla, puede un pariente suyo, si quiere, redimir lo vendido por el otro. 26 Mas en caso de no tener pariente cercano, si él mismo puede hallar el precio con que redimirla, 27 se computarán los frutos caídos desde la venta, y pagará el resto al comprador; y con eso recobrará su posesión. 28 Que si no hallare arbitrio de juntar el precio, retendrá el comprador lo comprado hasta el año del jubileo, en el cual todo lo vendido se ha de restituir a su antiguo dueño y poseedor.

29 El que vendiere una casa dentro de los muros de una ciudad, tendrá durante el año entero libertad de redimirla. 30 Si no la redimiere y hubiere pasado el año, la poseerá el comprador y sus herederos perpetuamente, y no podrá redimirse ni aun en el año del jubileo. 31 Si la casa está en una aldea sin muros, se venderá al tenor de los campos; si no ha sido redimida antes, en el jubileo volverá a su dueño. 32 Las casas que los levitas tienen en las ciudades, siempre se pueden redimir; 33 si no se redimen, en el jubileo volverán a sus dueños, porque las casas que en las ciudades tienen los levitas, se reputan como posesiones entre los hijos de Israel. 34 Pero sus campos, junto a las ciudades, nunca se vendan, por ser herencia sempiterna.

35 Si tu hermano empobreciere y no pudiendo valerse, le recibieres como forastero y peregrino, y viviere contigo, 36 no cobres usuras de él, ni más de lo que prestaste. Teme a tu Dios, a fin de que tu hermano pueda vivir en tu casa. 37 No le darás tu dinero a logro, y de los comestibles no le exigirás aumento sobre aquello que le has dado. 38 Yo el Señor Dios vuestro, que os he sacado de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán y ser vuestro Dios.

39 Si tu hermano obligado de la pobreza se vendiere a ti, no le oprimirás con el servicio propio de esclavos, 40 sino que será tratado como jornalero y mozo de labranza; servirá en tu casa hasta el año del jubileo, 41 y después saldrá libre con sus hijos y volverá a su familia y a la herencia de sus padres; 42 porque ellos son siervos míos, y yo los saqué de la tierra de Egipto, y así no han de ser vendidos en calidad de esclavos. 43 No aflijas, pues, a tu hermano, abusando de tu poderío; mas teme a Dios. 44 Vuestros esclavos y esclavas han de ser de las naciones que os rodean, 45 y de los extraños que vienen a morar entre vosotros, y los que de éstos nacieren en vuestra tierra, ésos tendréis por siervos, 46 y por juro de herencia los dejaréis a vuestros descendientes, poseyéndolos por siempre jamás; pero a vuestros hermanos, los hijos de Israel, no los oprimáis abusando del poder.

47 Si un extranjero y peregrino se hiciere poderoso entre vosotros, y tu hermano viniendo a menos se vendiere a él o a cualquiera de su linaje, 48 después de la venta puede ser rescatado. Quienquiera de sus hermanos puede rescatarle; 49 así el tío como el primo, el pariente de consanguinidad como el de afinidad, y aun él mismo se rescatará, si puede, 50 entrando en cuenta solamente los años desde el tiempo de su venta hasta el año del jubileo; y rebajando del dinero en que fue vendido, el salario que corresponde a un jornalero, según el número de años. 51 Si son muchos los años que faltan hasta el jubileo, según ellos habrá de pagar el precio; 52 si pocos, hará la cuenta con el comprador, según el número de los años servidos, 53 como si fuese a jornal, y le pagará el resto de años. El comprador no le ha de tratar con dureza, estándolo tú mirando. 54 Caso que no pudiere ser rescatado por estos medios, saldrá libre con sus hijos el año del jubileo. 55 Porque los hijos de Israel son siervos míos, a los cuales saqué yo de la tierra de Egipto.
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Satanás
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Ilustración
Atlas